domingo, 13 de febrero de 2011

Tarta de Boda(sin gluten) de nuestra África

       ......Y llegó el gran día... nuestra África se casa, sniff sniff, ¡Qué bonito!.
      Se casaba por el juzgado, con una semana de preaviso por parte de los juzgados, manda narices, menos mal que no tenía que preparar mucho porque iba a ser una ceremonia sencillita, pero .... manda narices. Así pues, me llamó el sábado por la mañana de la semana pasada pidiéndome el favor de hacerle la tarta... yo me puse tan ancha que no cabía en el pasillo de mi casa, claro, yo, anteriormente no se lo propuse por vergüenza, y ella no me lo dijo por el mismo motivo... ¡Vaya par de dos! Menos mal que hablando se entiende la gente y qué menos que  hablar entre amigas.. pues dicho y hecho.... sólo había una cosa más por resaltar.... La tarta tenía que ser toda sin gluten, la mami de él no podía tomar gluten, por lo que, ¿Cómo se iba a quedar sin probar la tarta de la celebración de boda de su hijo?.... ¡No podía ser!.
      Busqué en las recetillas de bizcochos uno adecuado para esta ocasión, de miel, de nata, de frutas, de choco, de naranja, de moras.... va a ser que no, hasta que encontré este:


      Ingredientes para el bizcocho sin gluten (para 15 personas)

   - 300 gr de harina de arroz
   - 300 gr de harina de almidón de maíz (también vale la harina de maíz)
   - 450 gr de azúcar glass
   - 14 yemas
   - 14 claras
   - 100 gr de mantequilla
   - un taponcito de esencia de vainilla
   - 2 cucharaditas de postre de levadura sin gluten (marca Hacendado.., del Mercadona)


      Modo de elaboración:

      Precalentar el horno a 160ºC y mientras se calienta vamos por partes con los ingredientes....
      En un bol ponemos las claras y las montamos a punto de nieve. Reservamos tapadas con film en el frigo.
      En otro bol (que sea grandecito que en este vamos a mezclar todo), ponemos las yemas y el azúcar glass, y metemos las varillas de la batidora hasta que blanqueen* y queden montadas también.

    * Para quién no lo sepa, blanquear las yemas es batir con las varillas de la batidora, hasta que literalmente se queden con un tono blanquecino, y queden como  una mousse, espumositas.

      Una vez tengamos montadas las yemas, echamos a trozos la mantequilla y mezclamos también con las varillas, hasta que veamos que está totalmente integrada en la mezcla. Es el turno de la esencia de vainilla, echamos y mezclamos de nuevo. Y ahora por último lugar la mezcla de las harinas y la levadura, que previamente al pesarlas las habremos mezclado entre sí y con la levadura.
       Las harinas las echaremos tamizándolas encima de la mezcla mientras removemos con varillas manuales con suavidad, para no bajar la mezcla de las yemas, es un poco trabajoso, pero merece la pena. Cuando hayamos mezclado las harinas y las yemas, sacamos del frigo las claras y las incorporamos a la mezcla anterior,  mezclándolas con movimientos envolventes y suaves para no bajarlas.
      Una vez que todos los ingredientes estén bien homogeneizados, es el turno de utilizar nuestro spray antidesmoldeante; llenamos hasta la mitad nuestros moldes de bizcocho y llevamos al horno, donde se tirarán unos 45 minutos o más, depende del diámetro de los moldes. Yo utilizé tres moldes, uno de 15 cm de diámetro, otro de 18 y otro de 21.


      Mientras se hornean los bizcochos, como en todas las tartas toca el turno de la mousse. Esta estaba preparada en polvos,  es decir, que yo sólo tenía que echarle una cantidad de leche según los gramos de polvo de mousse y batirla en la batidora eléctrica con las varillas. Opté por esta ya hecha porque sabía que estaba buena y porque era sin gluten. Era duradera una vez hidratada y me fiaba más. Esta la compré en decake.

   Una vez montada, la reservé en el frigo hasta que los bizcochos estuvieron listos y cortaditos, entonces la saqué y rellené los bizcochos, luego los embadurné por todos los laterales para que el fondant se pegase bien.

      Y como siempre....toca el FONDANT. Esta vez utilicé a mi gran amiga Vane como pinche tartera, cuando grito auxilio, ahí está ella. Tengo tres pinches que me ayudan cuando estoy un poco saturadilla. La pinche "AUXILIO" que es mi Vane, la pinche "SOCORRO" que es mi prima y cuando necesito que se me aparezca la virgen, viene a ayudarme mi MADRE... ¡que seríamos nosotras sin nuestras madres!.

   
      Bueno prosigo mis andanzas con esta tarta. Mientras yo preparaba toda la parnafernalia de hacer los bizcochos, el relleno, corta por aquí, redondea por allá, mi pinche AUXILIO se puso con las florecillas, ahí está ella dale que te dale con la cuchilla dejándolas niquelás.



      Las hicimos de dos tonos, blancas y marrones, el fondant marrón era de chocolate, estaba buenísimo y lo compré en decake también, me venía muy bien porque era sin gluten. Después de montadas, opté por darlas unos reflejillos dorados a las marrones y unos reflejillos con polvos brillo glaciar lila fascinantes a las blancas(a la novia le pirria el moradito y éstos tienen unos brillos moraditos que pa qué), son de la marca Rainbow dust.


    También compré unos moldes de mariposillas, no tenía muy claro donde los utilizaría pero sabía que iban a estar en la tarta... no sé cómo, ni de qué color, pero iban a estar... y estuvieron, las blancas con sus reflejos moraditos (que pena que no se aprecie en la foto) y las marroncitas con sus reflejitos en dorado(en esta foto estaban secando sujetadas  con papel porque el ala de una de ellas no quería quedarse tiesa).

    Si os preguntáis como iba vestida la novia, iba con un vestido de tablas marrón, con perlitas doradas en su parte de arriba. Los zapatos eran color perla, de ahí el color del fondant (pintado a spray color perla).                                             
      Después de mucha paciencia y combinaciones ,la tarta quedó así, aunque falta el peluche del borde de la tarta, porque claro, la parte de arriba del vestido tenía peluche, y la tarta debía llevarlo también. Fué una suerte encontrarlo esa misma mañana... vamos para mí, que fué el destino, porque no había por ningún lado y mira por donde al final lo encontramos. 

     Cuando fuimos a entregar la tarta, entre el peso de ésta y los nervios que llevaba yo, no atinaba ni a levantar los brazos para abrazar a la novia, me temblaba todo... pero cuando se sentaron, cortaron la tarta y   repitieron algunos ... me llené de alegría y me dije: "Creo que este trabajo también está bien hecho", y colorín colorado este cuento se ha acabado, los novios comieron perdices y fueron muy felices.

                      ¡QUÉ VIVAN LOS NOVIOS!


2 comentarios:

aika.77 dijo...

Hola soy Africa (la novia),gracias a mi dulce amiga,tuve la tarta mas bonita y mas buena del mundo.No quedo ni un poquito.En esta foto no se ve pero era igual que mi vestido,lo cual me sorprendio muchisimo que llevase hasta un borde con el mismo pelito que el vestido.Todos nos quedamos alucinados cuando vimos la tarta, me dava mucha pena cortarla, pero habia que probarla y el resultado fue mmmmmmmm excelete la mejor tarta que he comido ya que estaba muy muy buena y no empalagosa.
Solo una cosa mas: GRACIAS AMIGA FUE UN REGALO MUY MUY ESPECIAL QUE NO OLVIDARE JAMAS. TE QUIERO. MUAK

Anónimo dijo...

Hola,
Que envidia!!! Yo tengo el mismo problema que la suegra de África pero con la diferencia que soy la novia.
Todos los sitios que conozco que hacen tartas sin gluten son como las que encuentras en cualquier cumpleaños y... Es mi boda!!
Quizá te llame a ver si a mi me haces a mi una... jejejje
Preciosa!!